¿Por qué me duele una muela endodonciada?

Una de las preguntas más frecuentes que se hacen los pacientes que tienen dientes endodonciados, es por qué les duele una pieza que no tiene nervio.

El hecho de que aparezcan está molestias pueden tener distintas causas. Cuando hacemos una endodoncia tratamos de conseguir dos objetivos fundamentales; por un lado eliminar todo el tejido pulpar (nervio y vasos sanguíneos del diente), y por otro lado rellenar y sellar el espacio que queda tras instrumentar o limpiar el conducto, o conductos, donde se alberga el nervio.

El hecho de que no se consiga limpiar adecuadamente el interior del diente puede ocasionar después alguna infección, que cursará con dolor y/o inflamación. Esta imposibilidad de desinfectar correctamente el interior de la pieza puede deberse a cuestiones anatómicas, tales como curvaturas muy acentuadas o calcificaciones, que dificultan el acceso a la última zona de la raíz. De la misma manera, si no conseguimos que el espacio que dejamos dentro del diente después de eliminar el nervio, quede correctamente sellado y hermético con gutapercha (material de relleno de los conductos tras limpiar los mismos), dejaremos espacios fácilmente colonizables por bacterias.
Imagen 51 ¿Por qué me duele una muela endodonciada?
Cuando se dan alguna de las situaciones anteriores, podremos intentar solucionarlas mediante una reendodoncia, que consistirá en eliminar el material de relleno de la endodoncia, y tratar de mejorar el tratamiento anterior, intentando acceder a esas zonas más inaccesibles y llevando a cabo una exhaustiva limpieza y desinfección. Este tipo de retratamiento será realizado, siempre y cuando las condiciones del diente lo permitan.

Otra de las causas es la presencia de fisuras o fracturas. Esto se produce porque el diente endodonciado es mucho más susceptible a la rotura, debido a la ausencia de aporte sanguíneo. La forma de evitar este problema es restaurar adecuadamente la pieza, ya sea con una reconstrucción, un perno, una corona, etc.

En ocasiones, cuando un diente presenta una fractura, hay que optar por la extracción del mismo. Por ello debemos asegurarnos de que restauramos la pieza, aportándole la resistencia necesaria.

Para terminar, no debemos olvidar que no es sólo el nervio del diente el que puede ocasionarnos dolor, ya  que éste está rodeado de otras estructuras, como la encía o el ligamento periodontal (ligamento que une el diente al hueso), que pueden también provocar molestias si, por ejemplo, se nos queda empaquetada comida; problema que surge con bastante frecuencia.

 

Tags: ,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*
*